Aquí hay dragones

Todos conocemos la amnesia infantil. Ni los niños ni los adultos recuerdan sus primeros meses y años de vida.

Claro que el cerebro tiene almacenadas cosas que pasaron durante ese periodo, como la voz de la madre, las tonadas musicales para dormir, ciertos olores, sabores…

Pero los recuerdos como tal provienen de la llamada memoria episódica, es decir, de la capacidad de contar y recontar una historia, por mínima que sea.

¿Por qué olvidamos entonces esos primeros meses de vida? O dicho de otro modo, ¿qué nos hace poder recordar lo que pasa después de esos meses?